Orfebrería

Orfebrería Settecinquanta: cómo nace una joya de oro

Del metal a la joya terminada: elaboración, engaste y acabado. Cómo fabricamos nuestras joyas de oro de 18 kt y qué significa para quien las elige.

Fiamma sul banco da orafo durante la lavorazione di un gioiello in oro

En resumen. Settecinquanta no se limita a vender joyas de oro: las fabricamos nosotros y, cuando un modelo lleva piedras, las engastamos en casa. Una joya de oro pasa del diseño a la elaboración del metal, al engaste y al acabado. Conocer estas fases ayuda a elegir mejor y a entender qué se está comprando.

Qué hace una orfebrería

La orfebrería es el arte de transformar los metales preciosos en objetos para llevar puestos. Es algo distinto de la simple reventa: quien fabrica una joya conoce su peso, su aleación, su estructura y sus puntos delicados. Por eso puede explicarla, repararla y, cuando hace falta, modificarla.

En Settecinquanta, el trabajo del oro es el corazón del taller. Es la parte de nuestro oficio que no delegamos.

Del diseño al metal

Cada joya empieza con una idea de forma y de proporción: qué anchura debe tener un anillo, cuánto debe pesar un pendiente para que quede bien en el lóbulo, cómo debe caer una cadena sobre el cuello. A partir de ahí se pasa al metal.

El oro que se usa en joyería no es puro: es una aleación. El oro puro, de 24 quilates, es demasiado blando para una joya de uso diario. Unido a otros metales se vuelve más resistente y adquiere tonos distintos, del amarillo cálido al rosa o al blanco. El oro de 18 kt contiene 750 partes de oro por cada mil: es la ley que usamos en la colección Gold 18 kt.

Elaboración y superficies

La forma cobra vida en el banco de trabajo. Los eslabones de una cadena se unen y se repasan uno a uno; un aro puede calarse, trenzarse o tallarse a diamante, es decir, grabarse con pequeñas facetas que atrapan la luz. Son las elaboraciones que encuentras, por ejemplo, en los anillos Intreccio, Foglie di Luce y Geometrie di Luce, o en los eslabones barbada y modular de pulseras y collares.

Cada paso cambia el carácter de la joya: una superficie pulida refleja, una satinada retiene la luz y una diamantada la fragmenta en pequeños destellos.

El engaste

Cuando una joya lleva piedras, estas deben engastarse: fijarse en el metal de forma segura, sin taparles la luz. Es una fase de gran precisión, porque el metal debe sujetar la piedra con la firmeza suficiente para retenerla durante años, pero sin marcarla.

Las técnicas más habituales son el engaste de garras, con pequeñas uñas que sostienen la piedra; el engaste en chatón, con un borde continuo que la rodea; y el pavé, con muchas piedras pequeñas muy juntas. En nuestro taller el engaste es un trabajo interno: eso nos permite controlar cada piedra e intervenir si una joya necesita mantenimiento.

Acabado y control

Antes de llegar al escaparate, cada pieza se termina y se revisa: pulido, comprobación de cierres, soldaduras y sujeción de las piedras. Solo entonces la joya está lista para llevarse.

En las joyas de oro fabricadas en Italia, la ley exige dos marcas: la ley del oro en milésimas, por ejemplo 750, y la marca de identificación del fabricante, una estrella de cinco puntas con un número y la sigla de la provincia. Son la garantía de lo que se compra.

Por qué importa a quien elige

  • Sabes con quién hablas. Quien fabrica la joya puede contarte cómo está hecha, cuánto pesa y cómo cuidarla.
  • Una asistencia más sencilla. Cierres, medidas y piedras pueden revisarse en el mismo lugar en el que nació la joya.
  • Una elección consciente. Ver de cerca elaboraciones y acabados ayuda a entender la diferencia entre una joya y otra, más allá del precio.

Preguntas frecuentes

¿Settecinquanta fabrica sus propias joyas de oro?

Sí. Las joyas de oro las fabricamos nosotros y, cuando un modelo lleva piedras, las engastamos en casa.

¿Qué es el engaste?

Es la fase en la que las piedras se fijan en el metal, por ejemplo con garras, en chatón o en pavé, de modo que queden firmes sin perder luz.

¿Por qué el oro de las joyas no es puro?

Porque el oro puro es demasiado blando para el uso diario. En aleación con otros metales se vuelve más resistente: el oro de 18 kt contiene 750 partes de oro por cada mil.

¿Cómo reconozco una joya de oro garantizada?

Por la ley grabada, por ejemplo 750, y por la marca de identificación del fabricante, con estrella, número y sigla de la provincia.

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